Seis es la primera cifra después de cuatro que vuelve a dar una cuadrícula regular: la «Cuadrícula 3×2» reparte tres columnas en dos filas. En un lienzo cuadrado cada casilla es vertical, de unos 2:3, justo la proporción de una foto vertical hecha con cámara, así que esas tomas entran casi sin recorte. Las fotos horizontales quedan apretadas en esta cuadrícula; les van mejor los diseños con casillas anchas.
Con seis encuadres ya puedes empezar a escalonarlos. En «6: Ladrillo» y «6: Ladrillo en cascada» las casillas estrechas y anchas se alternan fila a fila como los ladrillos de un muro, así que la lámina nunca parece una tabla. «6: Maquetación de revista» mezcla casillas grandes y pequeñas como una doble página de revista. Los diseños de una más cinco, «6: Columna de cinco + principal derecha» y «6: Panorámica + tira de cinco abajo», funcionan como un guion gráfico: una toma principal y cinco momentos a su lado, como los fotogramas de un rollo de película.
Esta cifra funciona bien para el resumen de un viaje, en el que seis días o seis paradas deben pesar lo mismo, y para conjuntos de productos: seis artículos en una cuadrícula 3×2 parecen un escaparate. Para que la secuencia se lea bien, coloca las fotos de izquierda a derecha y de arriba abajo, como se lee un texto.